A la Justicia bonaerense, sobre la denuncia por “Desobediencia” contra mi hija, y otros presuntos delitos

El 12/08/ 2022 me ganó la curiosidad y entré al Facebook de la primera novia de mi hijo, CARLA PALUMBO, y quedé impactada por un video que publicó el 20 de octubre de 2016, “mi testimonio”. Allí se declara víctima de violaciones reiteradas, más resto de violencias durante 6 años de relación. Creo que se refirió a mi hijo, pues dijo que ésta (relación) se inició siendo compañeros en la Escuela Normal de Junín. Feminista no me siento, mis hijas sí; pero escribiendo que sólo la violación es grave, y el resto de violencia denunciada es “normal en una persona enferma”; y lo que leerán, algunas de las chicas que nombraré parecen de 55 años, y feminista parezco yo. Porque los derechos de la Mujer y de toda víctima, los voy a defender POR ENCIMA de cubrir las miserias de cualquier ser querido, o conveniencias. Expresa la denuncia que mi hija al momento de ingresar a mi casa por la fuerza tenía una orden vigente de restricción perimetral. Ésta se dictó cuando yo la denuncié a raíz de que en un cumpleaños me tiró del pelo, pellizcó la espalda, empujó hacia la calle, y amenazó de muerte. Por el último delito ya la había tenido que denunciar el 29 de diciembre de 2019, NºFD 00002707-0467686/2019, cuando se puso iracunda porque le mandé un mensaje al novio (no me lo “encaré”, sólo le envié una prédica de Leandro Rodríguez, donde al saludarme, me decía que yo era muy buena). Tristemente, ésta es mi tercera denuncia y tuvo una de otra persona en la ciudad de Rosario. Y lamentablemente, no sólo yo denuncié por violencia a mis 2 hijos mayores, sino que en una única ocasión, en julio de 2020, agobiada y harta de un maltrato y desprecio atroz del mayor, reaccioné desmedidamente con muchos insultos y gritos (la máxima “violencia” que hago no asusta ni a un perrito; pero no están acostumbrados y fueron juntos a denunciarme por “violencia familiar”; él, llorando; (cruel ironía). El equipo inter-disciplinario SIN pruebas, y sin escucharme a mí, lo encasilló como víctima a él; y en las mías, que tenían pruebas, sólo dieron medidas restrictivas, pero no hubo la conclusión de aquel informe. No obstante, no me mueve la venganza contra mis hijos por tal injusticia, sino que lo que hace años espero y busco, es un cambio de 360 grados, al menos en tres de ellos. Pues aún Priscila me agobió muchas veces con cosas preocupantes de todos; ofrezco mis mensajes como prueba, me reprochó hasta que no los haya abortado, dijo que son todos una mierda, habla con dolor de ellos, insinúa que pudieran estar drogándose; el 13 a las 9.55 p.m dice: “Y Deby, que es la más buena, se va a una caravana con narcotraficantes”; ¿cómo no desesperarme y buscar que alguien, algo, un golpe que tal vez necesiten, les ponga el límite que no pude ponerles cuando estuve tan enferma, y tengan ese freno, el tocar fondo que los lleve al imprescindible reconocimiento del problema, sin el cual el cambio no vendrá jamás? No soy colchón y no sé qué pasó en esa cama, pero sí leí “La complementaria y su psicópata” de Marietan, completo, en la Biblioteca Municipal. Revela las características del psicópata y, mal que me pese, creo verlas en las mentiras que Gabriel (Guido, mi hijo), dijo el 28/12/20 al Juzgado de Familia. Principalmente una que me dejó helada, y sólo así cobraría sentido. Fue la osadía de decir ¡que yo! lo había acusado nada menos que de violador, cuando eso jamás hubiera ni soñado. No son éxitos o gloria lo que a mis hijos mayores les está faltando. De eso ya probaron, y su vacío es cada vez más hondo, y me mortifica esta carga que llevo por ellos. Aún así, la denunciada parece estar queriendo tapar las inmundicias, como los gatos, y enfureció al saber que yo internamente le creo a Carla. Por conocimiento de su personalidad. Porque no era mentirosa. Por mucho más. Porque me quedó grabado un día que almorzó con nosotros y yo compré el diario. Había entrado radiante, sonriente. Pero al ver una noticia de la guerra de Irak, rompió en llanto de una forma (que yo conocía), y mi espíritu se dio inmediata cuenta de que esta hermosa chica, estaba viviendo un calvario. Después de ver su video, a las 11.19 p.m. del 12, le mandé a mi hija por whatsapp: “No sé si sabías que a Gabriel lo denunciaron públicamente por violación, por eso no escuches esto delante de nadie. Me sentí identificada con todo, menos con la violación. Jamás tu papá hizo nada semejante a eso, tristísimo”. Aquí comenzó un fin de semana largo en agresiones. Lo primero que me dijo fue que “allí no se nombra a Gabriel y que el tema no le interesa en absoluto”. Yo a él le mandé: “Es muy triste a lo que llegaron lejos de Dios. Tenés un testimonio que lamentablemente creo, ya ves que nada hay oculto que no sea manifestado. Uno peor que otro, qué esperan para buscar a Dios de verdad. Y te aclaro, como siempre nos culpan y culparían a nosotros, con el resto de cosas me identifico totalmente, excepto con la violación, eso no lo heredaste de tu papá, y de eso no lo pueden culpar.” (13/8, 4.39 Am). Empecé a decir que bloquearme sin la menor respuesta me generaba más sospechas. Me desbloqueó. Respondió sin aludir al tema: “Hola ma, quiero q sepas q ayer me hizo muy mal tu mensaje, hace años me maltratás y decís cosas horribles, que por eso voy a la psicóloga”. (Día 14, 2:57 pm). Aclaro que los “maltratos” son enfrentarlo a la realidad, les gusta autoengañarse. Pero tanto a mis hijos y a las ex novias (no hablé con todas), les enfaticé que, si bien me siento culpable por haber permitido que en su niñez hayan presenciado escenas de violencia que yo sufrí (siempre me culpan de que cada vez que me separé, volví), y si bien la violencia que vivimos (y ellos mismos declararon), no se puede minimizar, nada tiene que ver, con la espeluznante depravación de una violación. Porque, con ganas de justificar a alguien, una puede llegar a decir (aun no siendo sano), “tal detonador lo desbordó, y estalló en una ira incontrolable”; ¿pero qué atenuante, para un degenerado que le roba la inocencia a un niño? Como ella vio mi insistencia en este punto fuerte mío, sospecho que se ideó algo demasiado macabro, que jamás en su vida entera había insinuado ni en sus peores furias: inventar espeluznantes actos de “alguien de esta familia”, presuntamente el padre; para echar por tierra el agravante que yo le atribuía al presunto delito, o para que cambie de opinión y me enternezca con mi vástago, a quien defendía. A costas de la debilidad de memoria que por épocas causa la enfermedad de su papá. Si esto hizo, sólo un psicópata sería tan premeditado. El 15 al mediodía chateé con ella por Messenger de Facebook, No sin crueles reproches de que él “está enfermo, mal” CULPA DE SUS PADRES, que cuando eran niños el machismo les arruinó la vida, primero dijo que el papá cuando ella tenía 10 años y se estaba bañando le había roto una escoba en la espalda (mentira, además él jamás hubiera entrado); después de varios insultos pasó a reprocharme que el hijo de mi amiga Mónica la abusó a los 5 años y yo no hice nada; (creo que le levantó la pollera, él tendría 8 años y yo me enteré no antes de sus 16, cuando me lo dijo). Al final, cuando para refutar tantas pretendidas justificaciones al hermano, yo le insistía con el argumento de que nadie los abusó en esta casa, al decir que por eso NO HAY ATENUANTES, EN ESE PRECISO MOMENTO me dijo yo estoy equivocada, y ella sabe algo acerca de un abuso sexual que habría sufrido uno de sus hermanos. Le pregunté quién fue el atacante y me dijo: “Preguntale a papá, que no se acuerda de nada”. Le dije que siendo así, hay que denunciarlo mañana mismo; comenzó a titubear; se negó a contarme, y también a testificar; le dije que es inmensamente grave: si hubo abuso o lo que hubiera sido, que vaya PRESO el culpable; y si no lo hubo, entonces se trata de otro delito, calumnias, y fuera cualquiera, yo mañana iba a ir, con las impresiones del Facebook, a denunciar. A eso de las 15 hs. escuché que intentaban abrir la puerta de mi casa con una llave (a ella se la presté durante casi un año, para que viviera con su familia mientras que edificaba la quinta, y nunca me la devolvió). Eso me cayó mal, salí enseguida, me negó como si yo fuera tonta, que había habido ruido de llaves, y dijo que quería entrar a hablar conmigo, le dije que hablemos afuera, porque creí que había venido a pegarme; y entró por la fuerza a mi casa, ELIMINÁNDOME la conversación completa, y todo lo que me había dicho. No pasaré a otro tema sin decir que, a mi criterio, después de María, no debe haber persona más pura en lo sexual, que mi esposo. Cuando una mujer lo seducía, venía y me lo contaba, nombrándola. Hombre de conducta intachable, honesto, íntegro, retirado del Servicio Penitenciario con el máximo puntaje de calificación. Podría dar más ejemplos de haber sido un esposo casto, pero en el caso de que así no fuera, sería la primera, en ir a denunciarlo (pero la actitud de borrar esos mensajes por sí misma da la pauta de que eran falsos).También diré que antes de escribir a Rocío, por Facebook le había preguntado a otra ex novia de Gabriel, quien me respondió: Hola Celia, espero que te encuentres bien a pesar de todo esto. Son cosas que no me sorprenden, a mi me han pasado en la relación pero por suerte pude salir a tiempo. Pensé en hacer denuncia, y por priorizar mi salud, no lo hice. Espero que pueda sanarse y que no haya más víctimas. (dom. 14, 20.19). He tenido muchas situaciones donde las cosas y situaciones de manipulaban, características de psicópata, donde de algún modo la culpa siempre se vuelve sobre el otro y nunca se asume responsabilidad. Son cosas difíciles de cambiar… pero Dios quiera. Un saludo grande (14/08, 21.15). Le había prometido no mencionarla, porque prefería conservar nuestra relación de amistad en Facebook, pero al haberme bloqueado repentinamente (después de que mi hija entró a mi casa y a mi cuenta), me siento liberada de ese compromiso. Sobre la denuncia en Comisaría de la Mujer, donde fui muy bien tratada pero no tan entendida; estaba con un malestar físico y emocional intenso, y si bien leí antes de firmar, al llegar a casa y releer, noté profundo desagrado con su redacción. Quiero rectificar varios hechos: 1.- La Oficial olvida, o no oye bien, el nombre por el que llaman a mi hijo. Y pone mal el de Rocío, sólo pone correcto, el de mi esposo. 2.- En vez de copiar la breve charla con Priscila por whatsapp después de las 15, SÓLO PONE LAS FRASES QUE ELLA USÓ EN MI CONTRA, como del audio, que yo “soy un peligro”. Por tanto, ofrezco esos chats completos, que fueron: Anterior a su irrupción en mi domicilio: “como adulta, mujer, madre, víctima, persona interesada, ciudadana de un país democrático c/libertad de expresión, y demás atributos de mi personalidad que conozcas o niegues, tengo derecho a tomar mis decisiones, éstas deben ser respetadas, podrías disentir o no admirar, pero si me vas a juzgar, que sea sin los insultos q también constituyen violencia. 2.53 pm. Después de irse de casa, ella lo responde: “violencia es imprimir un chat privado. Si querés hablar vuelvo. Vuelvo”. Yo: “lo que hiciste de entrar a mi casa sin mi autorización es un delito, ¿y volvés?”. Ella: “no hice nada malo”. Yo: “eliminarme la conversación completa”. Ella: “no me respetas e imprimiste cosas personales mías”; yo: “que me mandaste a mí”; Ella: “por eso me equivoqué en no tenerte bloqueada y responder”; yo: “te equivocaste al entrar por la fuerza a mi casa y borrar las conversaciones y no sé cuánto más habrás hecho”. Luego en un audio dice que entró y salió muy rápido; yo inquirí: “¿te di permiso a entrar, entraste con mi permiso?”, ella dice: “¿te di permiso para imprimir mis cosas? Estamos a mano entonces”, luego la bloqueé. A ESO NO QUISO TRANSCRIBIRLO, ADUCIENDO QUE ERA MUY LARGO. 3.- en el contexto violento con el que irrumpió en mi casa, me pone: “Si querés hablar vuelvo. Vuelvo”, y sentí la frase tan intimidante, que justo ahí decidí ir a la Comisaría, y soy de las que no le tienen miedo a nada. En vez de explicarlo como fue, el relato de la Oficial transmite paz: “Priscila me responde que violencia era imprimir chats privados, que si quería hablar que volvía”; quitándole el tono intimidante en forma aparentemente intencional.- 4.-SE NEGÓ A CARATULARLA COMO AMENAZAS.-5.-Al notar este texto (y no entiendo el motivo de haberlo redactado completamente CAMBIADO), llamé para pedir la corrección de la denuncia, a lo cual, luego de muchas insistencias que precisé hacer, sólo aceptaron recibirme para tomar una declaración testimonial donde se aclare, pero se negaron a que esto conste en el texto de la denuncia, lo que es injusto. En la denuncia puso: “Todo esto se originó a raíz de que miro el Facebook de una chica que fue novia de mi hijo José Francisco Guido, Carla Palumbo, y veo un video con fecha 20 de octubre de 2016, en el cual ella REFERÍA QUE UN NOVIO con quien comenzó una relación en la Escuela Normal y duró 6 años, SUFRIÓ VIOLACIONES reiteradas (etc.)”. Lo que logré poner en la Declaración Testimonial dice: “quiero modificar donde dice (y llamativamente vuelve a copiar, y vuelve a resaltar el error con negrita, y a subrayarlo, NO RESALTANDO ASÍ, LA REALIDAD corregida) porque da a entender como que las violaciones las sufrió mi hijo, pero en realidad él sería el imputado, y Carla la víctima”. Ella también es quien eligió el vocablo imputado.5.- ídem con la frase “yo estoy segura”, de la denuncia. Yo sólo estoy segura de lo que sufrí yo. ¿Es paranoia, o me intentan perjudicar? 6.- Posiblemente también pueda tener la peor de las intenciones el hecho de mezclar tres ideas que ella dijo en tres momentos distintos, cambiando de temas entremedio (podré probarlo con alguna impresión, ya que no me dio tiempo a imprimir todo, por estar justo en esa tarea cuando ella irrumpió a eliminarla) Y SIN ACLARAR QUE NO MENCIONA DIRECTAMENTE AL PADRE, SINO DANDO A ENTENDER LO OPUESTO. Creo que el objetivo puntual sería claro: ensuciar a mi esposo. La frase la Oficial la armó así: “Yo le pregunto quién fue el atacante y ella me responde Pregúntale a papá y que cuando ella tenía 10 años su padre Jorge Guido había entrado mientras se bañaba y le había roto una escoba en la espalda y que hubo un abuso sexual que no me iba a contar ni a mí, ni a la familia, y que no quería denunciarlo”. La oficial hace algo que ni siquiera hizo mi hija: INSTALA LA SOSPECHA DE QUE MI ESPOSO LE HIZO ALGO A ELLA, CUANDO EL ÚNICO ABUSO QUE ELLA RECONOCIÓ HABER SUFRIDO SERÍA POR PARTE DE UN NENE HIJO DE UNA AMIGA MÍA DEL PASADO. EN REALIDAD ELLA LO QUE ESTABA INSINUANDO ES QUE SU HERMANO Y NO ELLA SERÍA LA PRESUNTA VÍCTIMA. PERO YO TENÍA UN DOLOR DE CABEZA ATROZ Y NO ME DI CUENTA EN EL MOMENTO, SINO HASTA LLEGAR A MI CASA, Y POR ESO TAMBIÉN VOLVÍ, PERO TODO LO QUE ME PERMITIERON HACER FUE LA DECLARACIÓN ANTES MENCIONADA (que ya tenían impresa a mi llegada, después de haberme atendido por teléfono entre varias, a quienes en el estado tan penoso en el que me hallaba, las tuve que convencer de que era muy necesario para mí; y al llegar, me la hicieron firmar en el mostrador, sin hacerme volver a entrar a la oficina interior), POR UN SOLO ASUNTO Y NADA MÁS. Aclaré esto, porque estoy absolutamente segura de que es una canallada pretender calumniar a mi esposo para suavizar la acusación contra el hermano, lo cual en mi opinión quedó probado al no querer ella, ni denunciar, ni contarme, y luego violentar mi domicilio para eliminar todo lo dicho. SE NEGÓ A CARATULARLA COMO INVESTIGACIÓN DE ABUSO SEXUAL. 7.- el párrafo: “Como Priscila se enojó tanto yo hoy fui de nuevo hasta Calzados Antonia y le tiré por debajo de la puerta otra carta diciendo que está mintiendo y que si yo puse cosas atroces, que las muestre, si no caso contrario ella estaba haciendo una calumnia y que yo la podía denunciar, porque además de esto mi hija se había enojado conmigo”, no me gustó, pues si la denunciara sería por presuntas calumnias y no por el enojo de nadie. Pero gracias a la molestia de ese modo de traducir lo que dije, pude advertir que en la primera copia decía: “diciendo que está mintiendo y que si yo puse cosas atroces, que las muestre, si no caso contrario ella estaba haciendo una calumnia y que yo la podía MOLESTAR” (en vez de denunciar). Esa redacción que parece boba captó mi atención y así advertí el error y logré que se corrija, pese a mi fuerte jaqueca. La explicación que me dio fue que su error fue causado porque yo hablo demasiado rápido.8.- En: “Priscila me dice que quería hablar adentro, en ese momento que empuja la puerta, la abre y se mete, por lo que yo salgo a llamar a los vecinos para que llamen a la policía, pero no salió nadie”, parece que yo como loca, de la nada llamo a la policía, cuando les reiteré que lo histérica que se veía me atemorizó. No sabía si iba a pegarme o qué iba a hacer adentro, hasta que dijo que algo en la computadora, y si no entré con ella para impedirlo, fue porque asustaba su violencia. Dijo: “si va a haber una guerra, yo jamás voy a estar de tu lado”, y otras cosas que ya no recuerdo, trasluciendo odio. Los detalles suelen ser muy importantes. Esta redacción no me deja nada bien parada.9.- Al finalizar la declaración, la Oficial (no aclara su firma, ni pone sello personal, y el de la institución, apenas se ve), dijo que ella fue compañera de mi hija en la Escuela Normal, (no tiene más de 30 años).Por esto y por mucho más, Sres. funcionarios, les suplico ayuda. Quiero VERDAD y Justicia, más que a nada en la vida, como les digo desde hace tantas décadas. No tengo cómo costearlo, pero si algún profesional u organización privada desea ayudarme, mil gracias.Aclararé, sobre los mensajes privados que mi hija me reenvió para mi “tranquilidad”, que para tratar de convencerme de la veracidad de los hechos denunciados por Carla, el 14/8, casi sin dormir, aún en shock por lo escuchado, me decidí a escribirle a quien fue la próxima novia de mi hijo, ROCÍO CAIZAC, con absoluto respeto. Pero en vez de responderme a mí, ésta le reenvía la foto de una sola parte de la carta, a mi hija, y plagada de mentiras, por ejemplo que ésa era “la tercera o cuarta en poco tiempo”, y echando leña al fuego cuanto más mi hija se enojaba. Queja de que la molesté con una carta, a las 10.52. Priscila le respondió: “Naa, ¿Posta? Qué pesadilla es. Me ocupo, Ro”. 10.53 (Esto sí le interesó). Rocío: “Lo acusa a Gabriel de golpeador, violento”. Pris: “Es la mierda de la mieeerda” (10.55). Rocío: “Quiere que yo denuncie junto a Carla Palumbo. Cualquier atrocidad escribe de violaciones. O sea al pasto mal. Gabi a mí jamás me tocó un pelo. (10.55). Pris: “Es la peor madre que cualquier persona podría tener” (10.55). Rocío: “Yo lo quiero un montón”; y más tarde dice: “las personas cambian”; dice que con ella cambió y finalmente le pide el teléfono de Carla y se ofrece a llamarla para preguntarle si se estaba refiriendo a él; le promete no decirle a nadie: “ni siquiera a Gabriel”, y que le avisaría la respuesta, fuera cual sea. Mi hija, muy agradecida. (Largo sería refutar las mentiras de Caizac; ¿pero quién iría a pedir una denuncia de presuntos delitos prescriptos?). Señores Jueces y fiscales: Todos sabemos que la Justicia y yo, estamos divorciados aún desde mi madre como funcionaria del Poder Judicial que fue, reclamante contra las “tramoyas”, que me contó muy bien cómo se hacen; perseguida al punto de haber sido dejada cesante por honesta; luchadora al límite de haberse ganado la reincorporación; y esa ferocidad sí heredé. Ya muerta, en varias causas civiles, comencé a reclamar “anomalías”, y al fin en lo penal, siempre como víctima, me enfrenté a todos. Saben también que desde 2012 litigo en el plano internacional, sin otra ayuda más que la de Dios, único que pudo guiar mis textos, al no ser abogada. Quien llevó mi causa hasta etapa de Fondo. Sé que no nos simpatizamos mutuamente, ni lo espero, pero pese a eso, les pido ¡que sean Imparciales, que obren Justicia, basada en la Verdad, y no la entorpezcan por venganza u otra razón! Hasta acá, en todo lo que reclamé, no hubo claridad, ni objetividad, sino ensañamiento contra mí. O no hubiera tenido qué presentar a la CIDH. ¿Cómo los profesionales que cobran sueldos en el Juzgado “de familia”, no tienen otra solución mejor, que desunirla? Esperé la sentencia de una apelación a la SCJBA para antes de terminar el 2020, y aún no se ha pronunciado. Esa tendencia se repitió en cada dependencia de cada repartición, en cada caso. Cambiando las palabras en mi contra; jamás un “error involuntario” me favorece. Si denuncio me exigen pericias psicológicas, y no voy por ser discriminantes, por no actuar así con los demás denunciantes, negando mi personalidad jurídica. Humildemente, aunque no me quieran, no me dañen. Harto duro es, lo que en la vida me tocó pasar. Recuperen la conversación de Facebook con mi hija, pues violó mi domicilio precisamente, para borrarla. Era muy larga; sólo pude imprimir pocas partes, que necesito unir. Y si el o los delito/s existieron, no haya una próxima víctima, que con todo el rigor de la ley sea/n sancionado/s lo/s autores. Y me permitan redactar mis textos para que no se cambie la idea que necesito expresar, les estaré por siempre agradecida. Creo en los cambios, en los milagros; y en el fondo, en la justicia (no en la que vi). Pondré una cuota de confianza. A que me resuelvan las injusticias que lleguen o hayan llegado a sus manos, sé que es mucho pedir, pero el poder de Dios, para defenderme, sobra. Y mi fe alcanza.

 

CELIA DE LOS ÁNGELES MARTÍNEZ CHAO, DNI 18474037[email protected]

A la Justicia bonaerense, sobre la denuncia por “Desobediencia” contra mi hija, y otros presuntos delitos – Semanario de Junín